El acceso a los turnos médicos es fundamental para
cualquier persona, pero en particular para quienes viven con VIH porque
necesitan tener un seguimiento de la infección, conseguir las recetas para su
tratamiento, hacer controles con otras especialidades entre otras
cuestiones. Lamentablemente en el
Hospital Evita de Lanús, como sucede en muchos otros centros de salud, poder
acceder a un turno es casi un privilegio. “Habíamos conseguido que nos dieran
turnos de manera presencial pero ahora, nuevamente, sólo se pueden sacar los
turnos llamando por teléfono, y podemos estar llamando horas, desde la 7 de la
mañana a los diferentes teléfonos que no conseguimos comunicarnos”, aseguró
Marina Dátola integrante de la Red Argentina de Mujeres viviendo con VIH que
trabaja en el hospital Evita desde 2003.
